COVADONGA O´SHEA.EXPOSICIÓN "RUAH"

10/05/2005 ⋅


Maria Tarruella Oriol pinta con las entrañas y en oración, el efecto de "Ruah" en nuestras vidas, mostrándolo, a través de la abstracción, como ráfagas que entran en nuestro ser y que sin cambiar el caos que nos rodea, nos sacuden y nos envuelven con una fuerza que nos permite vivir esas situaciones con confianza.

El esplendor que durante unos instantes de meditación  brilla ante los ojos de la artista, queda reflejado en los cuadros de la exposición para ofrecer de forma plástica el efecto que  el espíritu produce en nuestras vidas, iluminando nuestra pequeñez. La fuerza del Espíritu Santo abre los corazones hacia una nueva Luz, que nos da fortaleza y nos hace firmes, seguros y audaces. 

Estas obras interpretan el misterio de lo escondido, de lo más íntimo del alma humana, donde todo hombre aspira a dar sentido a su propia vida y pone en el centro de todo el calor de la luz del espíritu, que consuela y rodea con su paz.

Su inspiración nos pone en condición para juzgar con verdad y libertad las situaciones de la vida. Estos cuadros, al recibir los rayos de luz se vuelven resplandecientes e irradian brillo, como las almas que son llamadas por el Espíritu Santo se vuelven también espirituales y llevan a los demás la luz de la gracia.

Están inspirados por el mismo Espíritu que  Lava lo manchado; Cura lo Enfermo; Enciende lo que está frío; Endereza lo extraviado; Conduce a los hombres al gozo eterno. El Espíritu es Dador de la Gracia; Luz de los Corazones;  Huésped del Alma; Descanso en el Trabajo y Consuelo en el Llanto

Los frutos de ese Espíritu son la Caridad, el Gozo, la Paz, la Paciencia, la Benignidad, la Bondad, la Mansedumbre, la Fe, la Modestia, la Continencia, La Castidad.

Donde está el Espíritu del Señor allí hay Libertad. Estos cuadros plasman el movimiento del espíritu que actúa en el hombre durante los siglos, iluminando su camino y encendiendo en ellos la llama de su AMOR.
 

Madrid,  5 de Octubre de 2005