VOLUNTAD

06/17/2010 ⋅

THE NATIONAL MUSEUM OF CATHOLIC ART AND HISTORY


    It is a pleasure to introduce you to María Tarruella an exceptional and gifted artist of the 21st Century. The National Museum of Catholic Art and History of NY and Washington, DC has searched globally for artists who have been given aa special gift from God. And we are sure she is one of the most talented artist of our time The Holy Spirit guides Tarruella's work with the brush in her hand. Her works reach deep inside, finding a mission of God's purpose and exposing the Divine. With emotion and depth Tarruella paints rich textures and color with dimensions beyond the cutting edge.

    As an artis, she explores the combination of bee's wax, minerals, layers of translucent papers, in order to achieve an effect of spiritual enlightment. To know María and then see her work, we can relate with the power of healing in her paintings. We experience also great peace and tranquility when gazing at her works. Any one who is fortunate to purchase a painting will enjoy it for a lifetime.

    Many contemporary artists just paint, but Tarruella begins with prayer and meditation, asking God's inspiration to come through her. Her works are preserved like precious icons and no one remains untouched.

    When I first met María I knew that her vision was to help others through her artworks. We are proud to have some of her paintings in the National Museum of Catholic Art and History permanent collection. We know she will continue to inspire others with her beautiful icons and we know you will enjoy this exhibitions.

Christina Cox
Founder and Executive Director
The National Museum of Catholic Art and History

    Es un placer poder presentar a María Tarruella, una excepcional y dotada artista del siglo 21. El Museo Nacional de Arte Católico e Historia de Nueva York y Washington ha venido buscando a lo largo del mundo, artistas que hubieran recibido un don especial de Dios. Estamos seguros, que Tarruella es una de las artistas con más talento de nuestro tiempo. El espiritu Santo guía el trabajo, los pinceles y la mano de Tarruella. Su obra sale de muy adentro, respondiendo a la misión de hacer la voluntad de Dios y exponer lo Divino. Con gran emoción y profundidad, Tarruella pinta usando complejas texturas y colores en dimensiones que van mas allá de lo meramente novedoso.

    Como artista, experimenta con la combinación de cera de abeja, minerales y capas de papeles translucidos, buscando un efecto de iluminación espiritual. Al conocer a María y luego ver su obra, uno entiende la fuerza de sanación presente en sus cuadros. También se experimenta una gran paz y tranqillidad al contemplar sus pinturas. Cualquier persona afortunada en comprar uno de sus cuadros, lo disfrutara por una vida.

    Muchos artistas contemporáneos se limitan a pintar, pero Tarruella parte de la oración y de la meditación, pidiendo a Dios ser un objeto de su inspiración. Sus obras son como valiosos Iconos y nadie permanece indiferente.

    Cuando conocí a María por primera vez, supe que su visión era ayudar a los demás a través de su obra. Estamos muy orgullosos de contar con varios de sus cuadros en la colección permanente del Museo Nacional de Arte Católico e Historia. Estamos convencidos que seguirá inspirando a muchos a través de sus preciosos iconos y estoy segura que les encantara esta exposición.